VEINTIOCHO: Llorar

 145 total views,  2 views today

Una vez Johnny Depp dijo: “La gente llora no porque sean débiles. Es porque han sido fuertes por mucho tiempo”.

Mi padre era de los que daban un capón o colleja cada vez que salía llorando del colegio por que el profe me había castigado. Su razonamiento era que si lo hizo es porque me lo había merecido. Ahora mismo, eso sería impensable, el profesor nunca podría ni tocar un pelo a un alumno, y menos caponearlo.

Si a esto le unes el hecho de tener que ser siempre el niño perfecto, que lo ha de hacer todo bien para que la familia y el resto de la sociedad estén contentos conmigo, esto acabó haciendo que siempre pensara en los demás antes que en mi. En el qué pensarán. En el qué dirán. Y claro está, en nuestra sociedad, una sociedad heteronormalizada y más que machista, está bastante mal visto que un hombre proteste por nimiedades, y mucho peor si éste hombre llora, haya o no razón para ello.

Y por último, a todo esto le has de sumar el ser un chico tímido, bastante tímido, que odia que le vean en los momentos más íntimos en los que estás chof (como todos, ¿no?).

Todas estas cosas combinadas han hecho que rara vez haya llorado en público, incluso llorado frente a alguien conocido. No lloraba porque es algo que no se esperaba de mí. Al revés, se esperaba que fuera un pilar, que fuera alguien sobre quien aguantar el peso de las cosas que pasaban en casa o en el grupo de amistades.

Pero llegó el punto de inflexión. Ya os lo conté que cuando murió mi abuela, ese día lloré sólo dos veces de forma pública, ya que supuestamente ese día era para que mi padre llorara y no yo. Pero mi médico de cabecera me recomendó que lo hiciera. Y no sólo me lo recomendó el médico sino que también más personas de mi alrededor. Y por último, ahora también mi psicólogo.

Desde entonces, y aunque me sigue costando, he aprendido a llorar, incluso a gritar. Eso me ayuda a sacarme la rabia y la ansiedad de dentro de mí. Y sin esas cosas dentro de mí, la verdad es que cada vez me he colocado menos veces y cuando lo he hecho no ha sido un período largo de tiempo.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *