El día 25 vi este post del Ministerio (PNSD) en X sobre el cine y me hizo gracia.
Me encanta el cine, desde siempre. No me hacía falta ver este post suyo para aprovechar estas vacaciones de Navidad y sumergirme en un montón de películas que tenía pendientes de ver. Me encanta el cine clásico, y es casi como una tradición desconectar viendo maravillas como El Verdugo, El Pisito, Les Diaboliques, o La fiera de mi niña, Desayuno con diamantes, Que fue de baby Jane… En fin, podría hacer una lista eterna de películas maravillosas, que a pesar de conocerlas al dedillo, me absorben, me distraen, me entretienen y me abstraen. Disfruto mucho del cine, y también me ayuda a mantenerme alejado de tentaciones que siempre están al acecho detrás de una esquina, tal y como dice el Ministerio.
Y estos días, además de disfrutar del clásico de rigor, quería ponerme al día con algunas películas más recientes y que tenía pendientes de ver. Tenía en la cabeza, como clavado con una chincheta, una pequeña lista de 5 películas que sí o sí tenía que ver.
La persiana muerde la luz,
una red devora mi alma;
como el tecno y su martillo
la oscuridad golpea en espiral:
—Sobre las alas de la Mefe y del Gé
arrodilla tu cráneo ante la pantalla,
que tus dedos sean súplica
para que el timbre suene
y nueva carne abrigue tu miseria—
Vendrán,
no es verdad,
¿es verdad
que no vendrán?
el Grindr dice que no sabe
La eyaculación es un hacha
que divide la vida en dos:
a un lado
la búsqueda de oro en el fango
y al otro
como cadáver de ojos vivos
la vida putrefacta alrededor.
El grupo GTT-VIH ha desarrollado el primer buscador digital en español que detecta las interacciones entre medicamentos del VIH y drogas y/o sustancias frecuentemente utilizadas sin control médico como ansiolíticos, antidepresivos, potenciadores de la erección o anabolizantes.
Infodrogas-vih , está disponible en formato web y también como app para Smartphone y permite al usuario, de forma totalmente anónima, introducir los medicamentos antirretrovirales que toma y una serie de drogas recreativas y/u otras sustancias y comprobar si existen interacciones entre los medicamentos del VIH y cada una de dichas sustancias o drogas recreativas.
Es una herramienta muy útil en reducción de daños, no la dejes escapar!
Aquí tienes el enlace al buscador web:
https://infodrogas-vih.org/
Aquí tienes la app para Android:
https://play.google.com/store/apps/details?id=org.infodrogas_vih.app
Aquí tienes la app para IOS:
https://apps.apple.com/es/app/infodrogas-vih/id1132981397
Llegué a este país con una maleta llena de sueños y el corazón abierto, buscando lo que todo ser humano anhela: un lugar donde sentir que pertenece. El inmigrante carga con una fragilidad invisible; esa necesidad desesperada de echar raíces nos hace vulnerables a quien nos prometa un poco de tierra firme.
Cuando conseguí trabajo y comencé una relación, sentí que había ganado. Lo hice mi familia. Lo hice mi patria. Me entregué con una intensidad ciega, construyendo un rascacielos emocional sobre cimientos que yo no quería ver que estaban podridos. No sabía que estaba a punto de entrar en la etapa más oscura de mi vida. No sabía que mis heridas de la infancia, esas que creía cerradas, estaban a punto de tomar el control. Escribo esto hoy no como una víctima, sino como un superviviente que ha tenido que perderse por completo para poder encontrarse.
La Psicología del Anzuelo: Cuando tu fuerza es tu perdición
Hace unos días conocí La Locura en su máximo esplendor, radiante, desbordante, imponente y aplastante. Ha sido mi primera vez, nunca antes había tenido conciencia, de haber perdido totalmente la cabeza, como en esta ocasión. Y asusta, da miedo…. mucho.
Evidentemente en el momento en el que te está pasando, no te das cuenta de ello. En tu cabeza, tu lógica y razonamiento siguen sus procesos normales de pensamiento y razón, eso sí, en modo alerta, porque hay algo “significativamente real” que te está irritando, alterando o asustando. Y por consiguiente tus acciones en ese momento son absolutamente normales, razonables y ajustables, a consecuencia de ese estado de alerta. O sea, en tu cabeza todo parece absolutamente “normal” en un proceso de causa y efecto, ante una situación que nos produce alerta o miedo.
No era la primera vez que en un consumo de sustancias había experimentado la paranoia. Recuerdo la primera vez hace unos cuantos años ya, que tras un fin de semana de chill, me pasé de lunes a viernes recorriendo hospitales y servicios de ITS porque estaba convencido de que tenía un virus en la barriga… me hicieron pruebas, analíticas, y al final en urgencias de un hospital me dieron 2 ansiolíticos y me dijeron que me fuera para casa a dormir.
Siempre han estado ahí los momentos de paranoia, a veces han sido más intensos, a veces menos, pero en mi caso, siempre habían sido situaciones más o menos controlables, y sobre todo nunca había perjudicado o dañado a otras personas o a mi mismo.Continuar leyendo «La Locura»
El otro día, paseando al perro por el barrio me encontré con esta pintada. No pude evitar quedarme parado mirándola e inmediatamente mi asociación de ideas fue:
¡Qué buen lema para un slammer!
De seguida esbocé una sonrisa, y pensé en lo irónico que resulta pensar en el mensaje que quiso transmitir el que lo escribió, y lo radicalmente opuesto que pasó por mi cabeza al leerlo.
O tal vez yo estoy equivocado y quiso expresar lo mismo que yo pensé? se que es una idea muy radical, pero a veces pensamos que somos muy exclusivos y diferentes a los demás,….. y en el fondo no es así, en el fondo todos andamos igual de perdidos.
Hay días en los que pienso que ya está. Que pasó, que lo dejé atrás, que esa etapa quedó enterrada entre citas médicas, terapias, y promesas dichas con el pecho lleno de convicción. Semanas enteras, incluso meses, sin tocar nada. Sin entrar en apps. Sin buscar miradas ni noches sin mañana. Y entonces, de repente, como un susurro venenoso que se cuela cuando estás cansado, cuando estás solo, cuando la cabeza decide recordar lo que en realidad preferirías olvidar, algo dentro hace un clic.
Y ahí está otra vez.
No hace falta una tragedia para caerse. A veces basta un silencio largo. Una noche sin plan. Un cuerpo que siente que falta algo, aunque no sepa qué. Es increíble lo rápido que se puede pasar de estar bien, o al menos en paz, a sentir cómo la fragilidad te revive viejos monstruos. Un mensaje. Un recuerdo. Un impulso que al principio parece controlable. Siempre parece controlable.
Y luego ya estás ahí, justificándote, negociando contigo mismo, como si no hubieras aprendido nada. Como si todo el trabajo hecho valiese menos que esa ansiedad absurda por desaparecer un rato, por no sentir, por sentir demasiado, por lo que sea. Porque el chemsex nunca te da una razón real. Solo te ofrece un escape envuelto en culpa.Continuar leyendo «Solo con mi instinto»
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Política de Cookies.
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.