![]()
El fin de semana ha sido duro.
He consumido mucho. Demasiado.
He probado una sustancia nueva: Monkey Dust. No es algo distinto, en realidad. Es lo mismo de siempre, pero más fuerte, más descontrolado. La intensidad sube y la cabeza se va antes de que te des cuenta.
La he tomado con otros dos chicos y el efecto en las relaciones ha sido horrible. No exagero. Es una droga que te jode la mente de una manera muy concreta: te vuelve paranoico. Empiezas a interpretar gestos, palabras, silencios, como si todo fuera amenaza o traición. La desconfianza aparece sin motivo. Todo se contamina.
No es una droga divertida.
No es una droga “guay”.
Saca lo peor. Saca mierda.
No es tanto el cuerpo. El cuerpo más o menos responde.
El problema es la cabeza. Continuar leyendo «Monos»

