VEINTICUATRO: 6 meses

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Esta semana hace 6 meses que no consumo nada de tina… Es la primera vez que estoy tanto tiempo sin consumirla desde que empecé hace ya 5 años.

No os voy a mentir que en todo este tiempo he pensado en consumir. Incluso alguna vez he estado a punto, suerte que mi camello estaba dormido y al final acabé pasando y me fui a pasear con mi familia aquel domingo por la tarde.

Hay veces que, como le dije a mi psicólogo, pienso en pillarme un gramo y ponerme como solía hacer antes. Ya ni por el sexo, sino por estar delante del Zoom y haciéndome una paja. Pero empiezo a darle luego vueltas a las consecuencias que me daría ese gramo los días posteriores.

Tendría ansiedad por volver a consumir y ansiedad del porqué lo he vuelto a hacer, un humor de perros con mi familia y seguramente iría hiperactivo al trabajo. Pero no un hiperactivo del que hace las cosas bien y rápido. Sino un hiperactivo en el que sería como un elefante en una cristalería, siendo muy ruidoso y patoso. Eso haría que posiblemente volviera a jugarme este trabajo en el que tan bien estoy ahora mismo.

Pero volvamos al tema. Este pasado fin de semana estaba de cena con un chico. Yo ya le dije y conté todo sobre mi pero me dio la sensación que él no lograba interiorizar todo el trabajo que estoy haciendo respecto a las drogas, y según íbamos hablando noté como me estaba dando un ataque de ansiedad.

Así que decidí irme de su casa ya que no me apetecía quedarme allí y pasarlo mal toda la noche. Entonces, aún siendo las 3 am de un domingo, llamé a un amigo al que podemos llamar Kumo y le pregunté si podía ir a su casa para hablar. Su respuesta fue: “¿Foxy, estás bien? ¿Te pido un cabify?” y así acabe en su casa.

Cuando abrió el portal de su casa me abalancé sobre él y fue uno de los mejores abrazos que jamás tuve y recibí. Y una vez ya subimos a su piso y le conté todo, él me dijo: “cabrón, yo pensaba que habías vuelto a recaer” y eso me sorprendió, ya que creo que si hubiera recaído, su casa es uno de los pocos sitios a los que no hubiera ido ya que ambos estamos en la misma situación de recuperación.

Y sus palabras me hicieron pensar que, en contraste a lo que el chico de antes me decía, que él no me dejaría recaer porque estaría conmigo, Kumo se preocupaba por mí y el cómo estaría después de la recaída. Dos formas diferentes de preocuparse de alguien en esta situación. Y las dos pueden ser igual de bonitas a su manera.

Pero como uno nunca sabe ni cuando, ni donde ni porqué puede recaer, la persona que está contigo no te puede estar prohibiendo el recaer de nuevo en la tina o cualquier otra adicción que tengas, sino que debería estar ahí contigo después de la recaída, apoyándote en todo lo que tú te dejes y en la que puedas necesitar. 

Aún así, por todo lo que me ha pasado este fin de semana, estoy contento. Lo estoy porque me ha enseñado que seamos amigos o no, tengo gente en quien confiar y con quien hablar cuando tenga una recaída. Aún así, espero que sea dentro de mucho, por ahora llevo ya 6 meses sin recaer y ya voy camino del séptimo.

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2 respuestas a «VEINTICUATRO: 6 meses»

  1. Gracias por compartir tus experiencias y te felicito por ese trabajo que estás haciendo para salir de esto, yo también estoy en ello, es difícil pero se que se puede.

    Ante todo debemos alejarnos de las personas que no nos aportan nada en este proceso, hiciste super bien en irte de la casa de aquel chico, es respetable su manera de pensar, pero al tu no estar en la misma vibración que él por eso no estabas cómodo.

    Debemos apoyarnos unos a otros, a mi también me ha pasado de encontrar personas a las que no les hace gracia que les cuente que estoy en proceso de salir de esto y solo dicen: pronto volverás; yo me los quedo mirando y pienso que si yo estuviese en su lugar seguramente me alegraría que alguien quiera dejar esta adicción.

    Animo para todos, sí podemos salir de esto.

    1. Hola Julio César,
      Muchas gracias por tan bellas palabras de ánimo. Como los que estamos en este proceso, sabemos que es difícil todo el trayecto, con altibajos. Y como tu dices, una de las cosas más importantes, es tener gente con quien hablar y apoyarse en los diferentes momentos, tanto los buenos como los malos.
      Saludos,
      Foxy

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