![]()
Sí, estoy leyendo esto y siento un nudo en el estómago. Ya no estoy en ninguna relación y no creo que irme sea de cobardes. Desaparecí un año para sanarme a mí mismo y poder entonces sanar a los demás, empezando por quererme a mí mismo. Y en un año he progresado a pasos agigantados para convertirme en un hombre fuerte, capaz de ganarme el pan y capaz de gestionar problemas.
Bonita palabra la que me enseñaste para que sea importante para mí.
Las cicatrices que cargas son el mapa de un infierno del que se puede salir. Pregúntate hoy: ¿a quién le estás entregando tu poder? Yo no lo quiero, solo quiero ayudarte a sanar sin pedir nada a cambio.
Ahora que empieza el 2026, te propondría un reto: que hagas una lista con las cosas buenas que yo te aporte en un mes, y otra con las cosas malas. Si al final del mes la lista de cosas buenas que aporto supera a la otra, te estaré demostrando que puedo ser tu ángel de la guarda. Te propondré una salida de Barcelona al mes. Yo te voy a buscar y te llevo a conocer sitios de Cataluña, sin drogas y sin sexo, si así te sientes cómodo, y te vuelvo a llevar a tu casa. ¿Te atreves con un plan saludable al mes?
Ahora puedes ignorarme o ver si soy capaz de cumplirlo. Ahora te vuelvo a pedir que no te rindas y que, a veces, hasta el hombre más fuerte necesita apoyarse en otros. Atrévete. Lo malo ya pasó, ahora solo pueden venir cosas buenas. Yo nunca te voy a volver a robar, todo lo contrario: te quiero dar, porque creo en el karma, y el karma me dice que ahora es el momento de ayudar a los demás, porque eso me irá sanando por dentro también.
Atrévete a dejarte ayudar por alguien que quiere recomponerte trozo a trozo y que cree que ahora es el momento. 2026 será mi año y quiero que también sea el tuyo. Déjame ser tu superhéroe.
Dídac

