Un luto para siempre más

Loading

Estoy borracho. Es así y prefiero dejarlo claro antes de que alguien se moleste en leer estas líneas. Borracho a la vez que infeliz, frustrado y enjaulado. Me ha apetecido escribir así, sin ton ni son porque creo que este es el momento en que, pese a mi ligera incapacidad etílica, puedo expresar mejor lo que tengo en mente. Constantemente. Día tras día. Y que cristaliza en momentos como este, los más atómicos.

Esto es un luto, una renuncia, un duelo, un quéseyó donde se mezcla dolor, tristeza y nostalgia.

Desde que decidí abandonar el chemsex (decidir? tener que?), mi vida ha sido un freno constante. Mi vida social ha quedado descabezada, entrecortada, sujeta a esos momentos de abismo en los que tienes que, pese a que se te lleven los demonios, volver a casa forzadamente.

Hoy salí a tomar algo. Después cenar. Después algunas copas más. Y mis amigos han decidido ir a un club de sexo. Para mi ha sido el fin de la noche. Nox interruptus, o como se llame. Es la señal que yo me tengo que retirar, mal me pese. Llevo ya dos años así, y nunca se acaba. Nunca veo el momento de decir “esta vez sí, esta vez podrás controlarte”. Nunca pasó y sé que nunca pasará. 

Y con esto me doy cuenta de que parte de mi vida se fue por la borda cuando tomé esa decisión (de la que no me arrepiento), para salvarme. Ya nada volverá a ser lo mismo. Ya no podré explorar esos recobecos de mi sexualidad ni sumergirme en nuevos placeres, porque siempre los vincularé a las drogas, y estas serán un fantasma que acechará en las sombras de cualquier cuarto oscuro, cualquier portal o baño de discoteca.

Tengo que acostumbrarme a ello pero no pasa nunca. Pisar una sauna? Ya nunca jamás. Pero lo deseo. Deseo eso que tanto me jodió y deseo no tener ese deseo. O volverlo a descubrir otra vez de cero, aunque me diera problemas, pero desde la tabula rasa de la no-dependencia, ni física ni psicológica, a la tina, a la mefedrona al slam al globo a la sensación de que todo va bien aunque no vaya bien.

Pero pasó. Y con esta cruz tendré que vivir. Con el freno de mano agarrado cada vez que la situación vaya cuesta arriba. Con la auto-represión como bandera. Y con todo esto me pregunto: qué ha sido más dañino para mi, el descontrol con las drogas o la huella indeleble que han dejado en mi cabeza para siempre más pese a no tomarlas?

 

Compartir:

3 respuestas a «Un luto para siempre más»

    1. Ufff, me siento tan identificado con todo lo que describes. Después de un proceso de crecimiento personal para intentar dejar el Chemsex he vuelto a recaer dos veces, cierto que antes lo hacía muy constantemente… ahora pasas meses, pero sigue ese deseo, ese mal que me lleva a caer en el mismo bucle. Marcado por siempre…

  1. Me siento identificado. Me gustaría que me contactaras para hablarlo. Pero yo no lo he dejado. No soy capaz. Me gusta demasiado. Que es peor? Haber dejado que me pincharan aquella primera vez? O esta sensación ahora de intentar dejarlo pero saber que es
    Imposible?
    Llego al chill, veo a los tíos, nos pinchamos 5-6-7 tíos juntos, viéndonos, puto morbo, me dejo follar por todos, siempre a pelo, pillo mil ETS en cada sesión, HAY TÍOS que quieren que les de bicho, me flipa el morbo de varios tíos follando….y así cada fin de semana. He pensado irme a un pueblo, dejar Madrid, …pero no puedo. Me flipa un grupo de tíos jóvenes peludos ….pincharnos a la vez….y follar como salvajes. Me gusta cuando me pongo el pincho y subo los brazos para que vean el matorral de pelo negro en los sobacos
    Me gusta comer sobacos, pollas,
    Pies , que me preñen…..es todo una locura. Pero el placer es tan inmenso que vuelco una y otra vez. Estoy condenado en vida. No podré dejarlo jamás. Necesito ayuda

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *